Canillas de Aceituno – El Saltillo

Esta gratificante ruta por Sierra Tejeda y Almijara transcurre gran parte de ella a la vera de una acequia por donde corre el agua. Parte del singular pueblo de Canillas de Aceituno, recorriendo zonas de olivares, pinares, almendros y algún naranjo en el camino. Lo más preciado de esta ruta es la parte final, cuando la montaña se hace vertical y llegamos a la zona de las pasarelas situadas en las vertiginosas laderas sobre el río Almanchares. Una vez atravesadas las pasarelas, se llega al final de la ruta junto al río. En época estival podemos aprovechar para darnos un chapuzón en las múltiples pozas cercanas.

La ruta: Paso a paso

1. Desde la plaza del ayuntamiento de Canillas de Aceituno parte la ruta, los primeros pasos son los mismos que para subir a la cima de la Maroma.
2. Antes de dejar las calles del pueblo nos cruzamos con una acequia y un sendero a la derecha. Lo cogemos.
3. Vamos subiendo en altura y nos alejamos en medio de olivos dejando atrás unas preciosas vistas de Canillas.
4. Pasadas las zonas de cultivo, siguiendo el serpenteante reguero de agua, llegan los pinares, las vistas a la Axarquía, al Pantano de la Viñuela, campos de almendros…
5. En muchas partes de la ruta una tubería con agua nos conduce por el camino.
6. Llegando al barranco del río Almanchares tenemos también, en días claros, una magnífica perspectiva de la gran mole maciza de la Maroma.
7. Las pasarelas colgantes en la última parte, son un gran colofón para una jornada senderista inolvidable.

Longitud :

4 kilómetros (solo ida)

Dificultad :

Media

Punto más elevado :

832m

Punto más bajo :

648m

Tipo de ruta :

Lineal

¿Por qué te va a gustar?

Está claro que el máximo atractivo de la ruta es la vertiginosa parte final. Pero desde el comienzo por las empinadas calles de Canillas, las extraordinarias vistas a esta localidad cuando vamos cogiendo altura, el encanto de caminar escuchando el sonido del agua de la acequia que nos acompaña, el barranco del río rodeado de pinares y los picachos verticales de Sierra Tejeda y Almijara, hacen de esta senda una de las más demandadas en la provincia. También para los amantes del barranquismo, es un buen enclave para practicar este deporte. Y si no te atreves, puedes optar por el clásico chapuzón en aguas limpias y a tomar el sol en una piedra calentita.
Muchos y bien escondidos son los animales que pueblan estos montes, la abundante cabra montés, la mayor población de Málaga se encuentra en esta sierra de Tejeda y Almijara, zorros, jabalíes, variedad de rapaces surcan estos cortados, escribanos montesinos, collalba negra o el escaso, por estos lares, acentor alpino se nos pueden cruzar en el camino. Matagallos, pino carrasco, aulagas, plantas aromáticas como el tomillo o romero. Salpicado entre los pinos crecen matojos de esparto, antaño muy explotado en Málaga.

A tener en cuenta ...

No es un camino duro, ni tiene muchas pendientes, pero hay que resaltar que hay partes potencialmente peligrosas en las que debemos prestar especial atención, ya que el camino transita por zonas con terraplén. Aconsejamos ir, en la medida que se pueda en las zonas peligrosas, por la parte izquierda de la acequia. Si queremos disfrutar del paisaje, mejor pararnos a quedarnos embelesados mientras andamos. En los meses calurosos, a estas laderas les pega el sol de lo lindo, es indispensable llevar abundante agua potable, sombrero y protección solar alta. Son muchos los senderistas que circulan por esta ruta los fines de semana, mucho ojo cuando nos cruzamos grupos en zonas estrechas y con peligro de caídas. Tanta afluencia de caminantes produce ruidos y molestias a la fauna de estas sierras, por favor, procuren hablar en voz baja, de esta forma se disfruta mejor del silencio del bosque y no ahuyentamos a los “bichos”, solo con sigilo podremos verlos en estado salvaje.

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