Procesionaria del pino

Thaumetopoea pityocampa

¿Dónde se deja ver?

Con los primeros signos del buen tiempo, cada año se adelanta más, emergen de las copas de los pinos estas, para muchos, temidas orugas. Aunque lo más común es localizarlas en bosques de pinos; silvestres, laricios, carrascos, resineros o piñoneros, también atacan a abetos y cedros. Es fácil toparse con las largas filas de orugas cruzando caminos y carriles forestales, aunque también es posible verlas dentro de cascos urbanos donde se hayan plantado pinos en jardines o avenidas. Resulta fascinante observar sus movimientos sincopados desfilando una pegada a la otra buscando un suelo propicio para enterrarse.

Las orugas desfilan pegadas una a la otra. / Foto Ricardo Pastor
Los pelillos que cubren a la procesionaria no solo son peligrosos al contacto, también se pueden desprender y ser inhalados provocando problemas respiratorios

¿Cómo vive?

Las larvas nacidas en el verano se refugian en sus nidos situados entre las acículas (hojas de los pinos). Son las típicas bolsas hechas de un material sedoso blanco que vemos entre las ramas de los pinos. Salen al atardecer para alimentarse de las hojas del pino y vuelven al nido cuando el frío aprieta. En su fase larvaria son muy voraces comiendo sus acículas, debilitando al árbol si son muy numerosas, aunque es raro que lleguen a secarlo.
Al finalizar el invierno y primeros de primavera es cuando bajan de sus guaridas y comienzan sus procesiones. Largas filas de orugas, siguiendo a un líder, buscando un terreno blando y soleado para enterrarse. Permanecen en el suelo, protegidas por una cobertura tubular, hasta mediados de verano, cuando se produce la eclosión de la polilla. Esta, tiene una vida muy breve de apenas 24 horas, y la podemos observar en las noches de verano. Tras la cópula pone los huevos, unos 300, en las agujas de los pinos. Pasado un mes, estos huevos se convierten en diminutas orugas que empiezan a alimentarse del pino. En un mismo árbol podemos llegar a ver numerosos bolsones distribuidos por las zonas más soleadas. Cuando son muy cuantiosos los nidos en los bosques, pueden convertirse en plaga causando daños en las masas forestales.

Procesionaria del pino desplazándose. / Foto Ricardo Pastor
Si las condiciones climatológicas no son favorables, pueden permanecer enterradas hasta el año siguiente

¿Dónde se encuentra?

En todas las comarcas malagueñas existen bosques de pinares, la gran mayoría son de pino carrasco, por lo que esta especie habita en mayor o menor medida en todos, unos años con mayor intensidad que otros, dependiendo de las condiciones climáticas anuales. Las mayores masas forestales están en la Sierra de Tejeda y Almijara, Sierra de las Nieves o los Montes de Málaga, pero también podemos ver las hileras de orugas incluso dentro de zonas urbanas como los Pinares de Torremolinos, o cualquier bosquete de pinos dentro de los jardines metropolitanos.

Bolsón de la procesionaria con excrementos en su base. / Foto Ricardo Pastor
Especialmente son muy peligrosas para los perros si ingieren los pelillos, se les puede llegar a amputar la lengua para parar la infección o llegar a causar la muerte del animal
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter

Deja un comentario

  • Tamaño: Mide entre 4 y 5 centímetros. La hembra es ligeramente mayor que el macho.
  • Identificación: Una oruga fácil de identificar por su curiosa forma de desplazarse en fila india una detrás de otra. Tiene una franja anaranjada por la parte de arriba y negruzca en los laterales del cuerpo. Están recubiertas por unos pelillos urticantes.
  • Se alimenta de las acículas de los pinos.
X