Malvasía cabeciblanca

OXYURA LEUCOCEPHALA

¿Dónde se deja ver?

La Malvasía Cabeciblanca es una de las anátidas más amenazadas de Europa y en España se encuentra en peligro de extinción. Es un pato buceador con una cola que lleva en muchas ocasiones alzada. El macho tiene la cabeza blanca y el cuerpo de color pardusco. Lo que más llama la atención de esta ave es el pico en la época nupcial, en los machos, se vuelve de un color azul celeste.

Vive en humedales con profundidad media y vegetación abundante.

Pasa las horas centrales del día durmiendo y con poca actividad. Es más activa en las primeras horas de la mañana o al atardecer.

Las hembras son de menor tamaño y con el plumaje menos llamativo y su singular pico de color gris oscuro. Es originaria de Asia, y se tiene conocimiento de la presencia en la península desde el año 1871.

Hembra de malvasía acicalándose. / Foto Ricardo Pastor.
Estuvo al borde de la extinción en la Península. En el año 1977, solo quedaban 22 ejemplares en unas lagunas cordobesas

¿Cómo vive?

Construye nidos flotantes entre la maleza (juncos, eneas, tarayal, etc), en ocasiones aprovecha nidos abandonados de fochas para ocuparlos.

Le gusta mucho acicalarse las plumas y raramente vuela, solo cuando se ve en peligro, o para desplazarse a otra laguna aleteando en carrera para poder despegar, aunque normalmente cuando se ve amenazado, prefiere esconderse buceando, ya que puede pasar más de un minuto sumergido bajo el agua. Pocas veces anda por la superficie, es bastante patoso y pasa la mayor parte del tiempo nadando.

Durante las épocas no reproductoras, la malvasía es bastante sociable, conviviendo en grupos de la misma especie y junto con otros como fochas o porrones. Pero en época reproductora se vuelven más esquivos y agresivos. Para antes de la primavera, el pico de los machos ya luce ese color azul celeste tan peculiar, y empiezan las luchas con otros machos rivales para conseguir las zonas de reproducción más aptas. Se producen duros enfrentamientos físicos entre los machos para hacerse con el territorio. Una vez conseguido, tendrá que defenderlo de posibles incursiones de otros interesados.

La alteración de los ecosistemas, la contaminación de las aguas o la caza furtiva, son algunos de los peligros que convierten a la malvasía cabeciblanca en un ave muy vulnerable. Pero la amenaza más palpable que tiene, es la introducción artificial de un pariente: la malvasía canela. Fue traía de América del norte a Inglaterra para una colección privada de aves en 1948, posteriormente se escaparon algunos ejemplares y comenzaron a reproducirse sin control por los humedales del Reino Unido. Desde las islas británicas paso a varios países europeos como Holanda, Francia, Bélgica, Suecia, Dinamarca, etc. También llegó a España y la consecuencia fatal es la hibridación con la cabeciblanca. Esto supone la pérdida de la raza pura y su desaparición. Por esto, la Unión Europea inició una campaña para erradicar la malvasía canela del continente. Es más, si en algún momento avistamos una, debemos llamar a las autoridades ambientales para que sea abatida. Es la única manera de que la singular malvasía cabeciblanca logre la supervivencia.

Macho de malvasía con su peculiar pico azul. / Foto Ricardo Pastor.
El cortejo de la malvasía cabeciblanca es muy espectacular, adopta posturas muy curiosas, mueve la cola, el cuello, hace carreras y emite unos característicos sonidos antes de la cópula

¿Dónde se encuentra?

Este peculiar pato estuvo al borde de la extinción en la Península. En el año 1977, solo quedaban 22 ejemplares en unas lagunas cordobesas. Málaga es una provincia muy privilegiada al poder albergar, en varios de sus humedales, una población muy a tener en cuenta. Casi un milagro supone su presencia durante todo el año en la Desembocadura del Guadalhorce, concretamente donde más fácilmente se las observa es en el mirador de la Laguna Escondida. Es una gran suerte que este cotizado pato pueda reproducirse tan cerquita de la capital. Más en el interior, lo podemos encontrar en las Lagunas de Campillos o en Fuente de Piedra.

Ejemplares de mavalsía en la Desembocadura del Guadalhorce. / Foto Ricardo Pastor.
Su mayor amenaza es la hibridación con la malvasía canela, acabaría con su pureza genética
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  • Tamaño: Pequeño pato de entre 40 y 50 centímetros de longitud.
  • Pico muy robusto, protuberante y ancho. De un peculiar color azul en machos en época de reproducción.
  • Patas ubicadas más traseras que facilitan el buceo.
  • Plumaje. El macho tiene la cabeza blanca y el cuerpo de color pardusco, la hembra es parda y grisácea.
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