La Catedral que se quedó ‘manquita’

A la Catedral de Málaga se le conoce con el sobrenombre de «La Manquita» porque le falta aún una torre por construir.

Javier Almellones

La Catedral de Málaga está considerada como el monumento más importante de la ciudad. Se levantó sobre el solar de la antigua mezquita, templo que fue cristianizado por los Reyes Católicos tras conquistar la ciudad en 1487. Allí proyectó una catedral de nueva planta de la que queda la portada de entrada, que es la del Sagrario, situado junto al templo principal. Pero en 1525 se tomó la decisión de hacer una nueva catedral. Este enorme templo durante toda su edificación se ha visto envuelto en constantes vicisitudes e interrupciones hasta bien entrado el siglo XVIII.

Concretamente en 1782 y con una de las torres de la fachada principal aún sin acabar, se pone fin a un largo proceso constructivo, ya que se daban agotados los recursos económicos, para su edificación. Hubo varios intentos en el siglo XIX y XX para acabar la obras y dotarla sobre todo de la torre que le falta, pero no prosperaron.

Desde el punto de vista artístico, en el exterior sobresale la fachada, dividida en dos alturas y tres calles separadas por monumentales columnas de orden corintio. La puerta principal se remata con columnas salomónicas. Sobre las puertas hay unos medallones. Los de las puertas laterales representan a los patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula, mientras el central representa la Anunciación del Señor, obra labrada en 1743 por el escultor barroco Antonio Ramos.

El interior está compuesta por tres naves, siendo la del centro de mayor anchura. Destaca especialmente la capilla mayor, obra de Diego de Vergara de 1541, semicircular, con sus muros rasgados por altas ventanas superpuestas entre columnas corintias estriadas y cubierta con una bella bóveda nervada.

Entre las obras de arte que cobija la Catedral, sobresalen el retablo gótico de la Capilla de Santa Bárbara y los sepulcros del siglo XVI de la Capilla de San Francisco, así como otras obras de Juan Niño de Guevara, Claudio Coello, Alonso de Mena, Francisco Palma o Enrique Simonet.

Curiosidades

Hay quien piensa que los fondos para su construcción se destinaron en su momento para apoyar la Guerra de la Independencia de Estados Unidos. Sin embargo, parece que ese dinero fue a parar a otros fines, como las obras del camino de Antequera. Hoy la ausencia de esta torre es un motivo de polémica en la ciudad, ya que hay personas que opinan que hay que terminarla tal y como se proyectaba en los planos originales, mientras que hay otros que creen que lo mejor es dejarla tal y como está.

Por otra parte, La Catedral de Málaga se ha podido ver en varios largometrajes como escenario. En concreto, se rodó parte de la película “Moment of Danger”, dirigida por Laszlo Benedek y protagonizada por Trevor Howard y Dorothy Dundrige en el atrio de la catedral en 1959. Mucho después se rodaron escenas del largometraje “El puente de San Luis Rey“(2004), protagonizada, entre otros, por actores de la talla de Robert De Niro, Kathy Bates o Harvey Keitel.

¿Quieres fotografiarla?

La monumentalidad de la Catedral, la modernidad del remodelado recinto portuario, el verdor del Parque y el telón de fondo de los Montes de Málaga. Esos son los elementos que componen esta fotografía fácil de obtener en un paseo por esta ciudad cosmopolita. En ella sobresale especialmente el edificio religioso, peculiar no sólo por aunar distintos estilos arquitectónicos sino también por la ausencia de una de sus dos torres, por lo cual se ha ganado el apodo cariñoso de ‘la manquita’.

El Muelle Uno es un verdadero balcón natural. Desde él se aprecia buena parte de la Málaga más monumental, con su arquitectura ecléctica, fruto del paso de civilizaciones como la romana o la árabe. Para llevarse una imagen de recuerdo como la que ilustra esta página es suficiente con ir hasta esta parte del Puerto de Málaga. En la parte más elevada, se encuentran habilitados varios miradores desde los que se aprecian composiciones como ésta, en la que lo monumental, lo vanguardista y lo natural están unidos.

Los distintos miradores habilitados permiten sacar también otras imágenes singulares de la portada que ofrece Málaga a los que arriban desde el Puerto. La Alcazaba, entre palmeras; Gibralfaro de fondo con La Farola en primer plano; la plaza de la Marina y el mar. Existen tantas combinaciones como la imaginación sugiera al fotógrafo. En todas ellas se consiguen mezclar elementos singulares de una ciudad cosmopolita y abierta al visitante.

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