Encinas Borrachas, una de las entradas al Valle del Genal

Javier Almellones

Javier Almellones

Desde la carretera de Ronda a Algeciras se accede al conocido como puerto de Encinas Borrachas, una de las entradas al Valle del Genal. A este enclave montañoso se accede a través de una vía que desde el pasado verano se ha convertido en paisajística.

La zona cuenta con verdaderos balcones naturales a pie de carretera, aunque las mejores vistas se pueden obtener desde algunas de sus cimas. El puerto, al igual que el antiguo cortijo, se encuentra en el término municipal de Alpandeire, aunque hay que dirigirse hacia Atajate para deleitarse con las insólitas imágenes que se pueden ver desde la carretera y, sobre todo, desde los miradores que se han habilitado.

Acceso a Encinas Borrachas.

Uno de los más interesantes es el que recibe el nombre de Encinas Borrachas, ya que ofrece imágenes de la depresión del Valle del Genal. Se puede observar con nitidez el contraste cromático que ofrecen las distintas sierras. En esta época del año, el verde de los castaños se torna rojizo en los alrededores de Cartajima, mientras que, de fondo, Sierra Bermeja sigue haciendo honor a su nombre y toda la mole caliza que es, en definitiva, Encinas Borrachas resulta ser una masa grisácea desde la lejanía.

Otro de los miradores habilitados en esta zona es el que recibe el nombre del Fraile, que también ofrece vistas espectaculares del Alto Genal.

Por otra parte, para observar este puerto de montaña desde otro punto de vista conviene seguir por la misma carretera en dirección a Algeciras hasta el mirador de Atajate. Desde allí, se comprueba por qué se considera esta zona como una de las puertas de la Serranía. De hecho, ha sido siembre un lugar estratégico.

En la Prehistoria, tuvieron lugar asentamientos, aunque el único vestigio que ha llegado hasta nuestros días son los restos de unos dólmenes. Entre esas construcciones megalíticas la más fácil de ver es la que recibe precisamente el nombre de Encinas Borrachas. Construida en la Edad del Cobre, tiene un fácil acceso desde la carretera paisajística y está bien señalizada.

Dolmen de Encinas Borrachas.

Durante la invasión de las tropas de Napoleón tuvieron lugar en las zonas encuentros sangrientos entre el ejército francés y los guerrilleros de la zona, que, en numerosas ocasiones, salían victoriosos, ya que conocían la zona a la perfección.

Después de la guerra, toda esta zona de sierra hasta llegar a Atajate se convirtió en un refugio para grupos de bandoleros, como los Niños de Écija. Estos forajidos se cobijaban en las cavidades que aún se conservan en las zonas más altas y bajaban al camino para asaltar a los viajeros que se adentraban en la Serranía.

Desde el punto de vista geológico, resulta interesante cómo las rocas calizas más elevadas de Encinas Borrachas han sido moldeadas por la fuerte del viento y de la lluvia, asimilándose ligeramente a una zona kárstica.

¿Y por qué se llama Encinas Borrachas? El curioso apelativo con el que se conoce a la zona hace que muchos dibujen una sonrisa en su cara cuando lo escuchan por primera vez. Muy pocos saben que esa denominación responde a un antiguo cortijo, donde hasta hace unas décadas había unas encinas inclinadas por la fuerza del viento y con unas ramas prácticamente despobladas por el voraz apetito de las cabras, lo que dio origen a tan llamativo epíteto.

Por extensión, se conoce actualmente como Encinas Borrachas a un puerto de montaña, situado entre los valles del Genal y del Guadiaro, que forma una barrera natural de más de mil metros de altitud, que, a su vez, enlaza con la ciudad de Ronda.

Para acceder a la zona de Encinas Borrachas se puede ir desde la ciudad de Ronda. Desde allí hay que tomar la carretera de Algeciras. A unos diez kilómetros hay una bifurcación para ir a Alpandeire o para ir a Atajate y otros pueblos del Valle del Genal. También se puede llegar desde la misma carretera en el sentido contrario (desde Algeciras), desde la carretera que recorre la Ruta de Fray Leopoldo o incluso desde el Valle del Guadiaro (desde Jimera de Líbar).

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